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Novedades

Todas las SensacioneS que nos estimula

el Territorio Abaucan y quedemos compartir

conTigo

Actualizado: 5 sept 2022


Vivíamos en el Valle muy contentos. El Bosque nos proveía de alimento. El manantial agua cristalina. A veces salíamos a cazar. Del Río obteníamos arcilla para producir utensillos. De las piedras, herramientas y armas. Agradecíamos todos los días a la Madre Tierra por su generosidad y al Sol por su luz y calor.

Pero, un día vinieron los hombres del Norte, con sus normas, costumbres y dioses. Descontentos migramos a las montañas por donde asoma el Sol a vivir como nos enseñaron nuestros antepasados. Sobre una escarpada torrentera pircamos El Pucará.

Defendidos por la montaña sobrevivimos abuelos, hijos y nietos y los hijos de los nietos. El agua y el alimento lo traíamos fatigosamente del fondo de la quebrada. Temíamos las tormentas de verano. A veces el agua bajaba con furia rozando las puertas de nuestras casas amenazando arrastrarlas.

A veces volvíamos al valle a cambalachear.

En tiempos de los nietos de los abuelos llegaron los Pechos de Plata y Filos de Muerte. Bajar al valle era arriesgarse. Muchos no volvían.

En la quebrada nació un pueblo. Buscar agua y alimento se convirtió en un peligro. A nuestras penas se sumó el hambre.

Las dificultades nos obligaron a abandonar el Pucará.

En el Valle nos enseñaron la religión.

Nos enviaron a trabajar lejos.

Así perdimos nuestra amada tradición.

ADVERTENCIA: Cualquier parecido con una historia real es mera coincidencia... pero hay unas cuantas


Vientre abierto esta vez en Copacabana, en La Pacha, Hermosa casa restaurada, parte de la Ruta del Adobe.

El Centro Cultural La Pacha es un lugar único hermoso cálido, soñado, construido, organizado por nuestra amiga Patricia Cortes. Es espacio de amor cariño y respeto a la Cultura, a las Tradiciones antiguas para que vuelvan a cobrar su propia dignidad.

El Vientre de la Pachamama convocó en un fraternal abrazo frente a un precioso Hoyo construido todo en piedra por manos atentas a gente de Tinogasta, Belén, Fiambala y Copacabana.

Bajo el Arbol, el Algarrobo de La Pacha comulgamos con la energía de la Naturaleza que nos une y nos acoge. Los Vidaleros de Piamwalla pusieron el espíritu de la Música, sones heredados, ancestrales. Doña Martina Marcial dirigió el Rito.

Alimentada la Madre Tierra nos reunimos a compartir almuerzo, cuentos historias y más música.

Gracias, querida Patricia quien con dedicación, respeto y con la paciencia misma de Nuestra Madre Naturaleza sigue construyendo en La Pacha de la Gente, un lugar de encuentro de las gentes con los Saberes antiguos.

“La Pacha” ha iniciado su marcha. Todos los visitantes serán bienvenidos.




Actualizado: 16 ago 2022


El miércoles amanecimos para entregar nuestro Corazón a nuestra Madre Tierra. La Tierra Nos Une.

Viajamos al Quimivil, el “pueblo de los quilmes”. Entre las Chilcas, el Shinky de los diaguitas, la Chillka quechua, la mimosa farinosa nombre que le da la ciencia, brotan las pircas, restos del poblado que hoy llamamos Shincal.

Rosita Ramos, guía diaguita del histórico sitio, defensora de la memoria de su pueblo invitó al Grupo Vidalero Piamwallá (Yolanda Acosta, Martina Marcial, Juan Bustamante y Carla Giampaolo) a que los acompañaran en la celebración de la Corpachada en honor a la Pachamama. Izanami, Gaia, Diosa Blanca, Tiamet, Inanna, Ñuque, Gea, Mapu, como se la llama en otros lugares, otras culturas.


Con su permiso la Pacha abrió su vientre. La cacique Dalia Morales Ramos inició el homenaje, Martina Marcial la ceremonia. La emoción llenó los corazones de los congregados, alumnos y maestros de la Escuela N40, Sonia Sahonero cacique de Hualfin, Enrique Gonzales cacique de Asampay, gente de la comunidad de Shical, y turistas venidos a visitar el sitio arqueológico.


Las Semillas migraron juntas a los hombres. Las Semillas nos acercan al Otro, y hacen brotar el canto de hermandad que conmueve el Vientre de la Pacha que nos devuelve brotes de Creación y Abundancia.

Abundancia que hemos de respetar, abundancia de la Naturaleza que nos sustenta.

Las Vidalas fueron la urdimbre de un tejido invisible alrededor del Hoyo. Un tejido invisible de Unión en un gran abrazo Universal, Infinito.

Gracias Pachamama por Unirnos en Tu Seno

Gracias por bendecirnos con Tus Dones

Gracias por la Vidala que hace vibrar lo profundo de nuestra Vida











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