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Todas las SensacioneS que nos estimula

el Territorio Abaucan y quedemos compartir

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Rionas de la finca Las Retamas, a orillas del rio Abaucán

Hubo un en un tiempo, en orilla izquierda del río Abaucán una orgullosa finca, Las Retamas. La casa, los establos y almacenes asentaban sus cimientos al borde del acantilado, a veinte metros sobre La Zanja, como se conoce al cauce. Hasta durante la temporada de lluvias está seco. No hay que fiarse mucho, cuando llueve, allá arriba, en la montaña, sus crecidas pueden ser devastadoras.

Vistas sobre el río Abaucán desde la finca Las Retamas

Sin embargo lo que provocó el abandono de la finca no fue el río, sino la arena. Todo el recorrido del río Abaucán, desde más arriba de Instataku, Los Nacimientos, fue un Bosque. Churquis, Breas, Espinillos, Jarillas, Retamas, Chañares y Algarrobos. La ambición excesiva los fue mermando hasta crear el paisaje desértico que se ve hoy.

Al desaparecer el Bosque las arenas se sintieron libres de volar. Son médano. Y el medano cubrió las cosechas como cubre hoy las ruinas de la casa, y las memorias de tiempos antiguos.

Esta es una reflexión, caminando el curso del Abaucán, desde Fiambalá hasta Saujil, el oasis donde el agua brota da abajo de los derrubios que viene bajando de la montaña.

El manantial, después de regar las viñas, vuelve a sumergirse bajo la arena y en la orilla. Entre lo plantado y el médano una delgada franja de bosque nos recuerda lo que una vez habrá sido.

En Saujil el agua surge de bajo los sedimendos bajados de la alta montaña

Y da esperanza de lo que alguna vez pueda volver a ser.

Evitando que nos cubra la arena.


Un recorrido por las edades de la Tierra


Temprano a la mañana Paul, nuestro guía baqueano, nos espera con tortillas y mate cocido caliente, con yuyos, claro, a la entrada del Cañón del Indio. Estamos en el paraje Lorohuasi, parte de la Georuta de la Ruta 60 a su paso por Territorio Abaucán. Ya a esas horas, en esta época, el calor se hace notar.

“Habrá que descalzarse para cruzar el Guanchín” advierte Paul, “el río viene cargado”.

Vadeado el Guanchín, un poco más adelante nos encontramos la Gran Muralla Blanca. Desde la ruta parecen los molares de un gigantesco ser de otros tiempos, de cerca un baluarte inconquistable. Hasta que llego torrencial un río, agua que no pide permiso de paso, y abrió una brecha, la primera puerta.

El verdadero portal a otra dimensión, hay otras y están en esta, está un poco más allá, custodiado por gigantes de rocas. Las llaman Las Torres.

Así entramos los caminantes por este paisaje donde a cada paso se recorren miles de años de la historia de la Tierra. Las sendas, trazadas con paciencia por el agua, nos hacen transitar millones de años, Tiempos de los que los humanos no fuimos testigos, realidades que no atinamos a comprender.

Al final de unas de las laberínticas quebradas, bajo rocas que hace siglos esperan llegar al río para viajar más allá de su Tiempo, David propuso una sesión de Qi Gong para asimilar el flujo energético telúrico.

Esta es la magia del itinerario.

La ciencia dice que la senda que recorremos hace millones de años fue el fondo del mar. Cada estrato, con los minerales que le dan los colores que los caracterizan, fue depositándose uno sobre otro con el contar de los siglos.

Hasta que se encontraron las placas de Nazca y la Sudamericana y creando Los Andes arrugaron el fondo marino y lo empujaron fuera del mar. Quien sabe leer los estratos conocerá la crónica de nuestro Planeta.

Tantos millones de años recorridos abren el apetito. Y ahí estaba para saciarlo un buen chivito asado por María que hizo la delicias de todos. El gozo se siguió, cantando.

Esta también es la Magia del itinerario.











Actualizado: 29 nov 2022


No hay nada como la Fuerza de un Brote

Tan Pequeño tan Delicado y a la vez tan Fuerte y Resistente

Mas el Brote del Algarrobo

Romper el cascaron que lo envuelve empujar para arriba y abrirse paso entre piedras, arcilla, arena

Salir a la superficie, expectante

La Tierra el Agua el Aire el Sol con su Fuego y Luz los Elementos de nuestra Madre Tierra lo guiaran

Este Brote capaz de climas extremos, será Arbol resistente a la sal, a la sequía

Como todo pequeño Brote de Algarrobo necesitará de su Familia, su Bosque que calme su sed, le de cobijo, lo proteja para prosperar

Asi podra empujar su raíces en busca de aguas profunda, mañana sera Arbol de dulces Frutos y tambien sera parte del Bosque

El bosquecillo del territorio Abaucan es de Jarillas Retamas Mastuerzo Pichanilla y otros muchos en su sutil equilibrio creando el ambiente favorable a su crecimiento

Tierno en su brotar, crecerá protegido al resguardo del Sol y el Zonda

El Bosque lo alimentará con su manto, rico en nutrientes y lo protegerá de las heladas

Nuestro Brotecito de Algarrobo no tiene su Bosque pero nos tiene a nosotros su Familia

Creciendo en nuestra chacrita, a la sombra de las hortalizas, de sus primos los Chañares, lo mimamos con el riego

Todos los dias lo protegemos de las patas de nuestros perritos Uñitas, Chicha, Choko y Alohe, que lo protejen del paseo de las ovejas cerca de nuestra casita

No hay nada como la fuerza que remueve nuestro un Brotecito de Algarrobo recien salido a la Luz del Mundo

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